Inicio/Dolor de cadera en adolescentes y adultos jóvenes
Preservación de cadera

Dolor de cadera en adolescentes y adultos jóvenes

Un dolor en la ingle que dura meses no es normal a los 20, 30 o 40 años, y casi nunca es solo un tirón. Muchas veces hay una causa mecánica que se puede corregir, y el tiempo importa: tratarla mientras el cartílago está sano puede evitar una prótesis.

Señales de que el problema está dentro de la cadera

  • Dolor en la ingle o en la parte de adelante de la cadera, de semanas o meses de evolución.
  • Molestia al estar sentado mucho tiempo, al manejar, o al levantarte de una silla baja.
  • Dolor al girar, al cruzar la pierna, al ponerte los calcetines o al entrar y salir del carro.
  • Dolor con el deporte: correr, patear, sentadillas profundas, cambios de dirección.
  • Sensación de chasquido, bloqueo o inestabilidad dentro de la articulación.
  • Diagnósticos previos de «tirón», «tendinitis» o «contractura» que no mejoran con reposo ni con tratamiento.

Las causas más frecuentes

Pinzamiento femoroacetabular

Una forma del fémur o del acetábulo que hace que los dos huesos choquen al flexionar y girar la cadera. Con los años ese choque desgarra el labrum y daña el cartílago. Es frecuente en personas activas y deportistas. Cuando requiere cirugía, se corrige por artroscopia de cadera.

Displasia de cadera

Un acetábulo poco profundo que no cubre bien la cabeza del fémur. La carga se concentra en un borde y el labrum y el cartílago se sobrecargan. Muchas personas llegan a la adolescencia o a la edad adulta sin saber que la tienen. Cuando es sintomática, la cirugía que corrige la causa es la osteotomía periacetabular.

Lesión del labrum

El labrum es un anillo de fibrocartílago que sella la articulación. Casi siempre se lesiona como consecuencia de un pinzamiento o de una displasia, y por eso se trata junto con la causa.

Otras causas que hay que distinguir

Dolor que viene de la columna lumbar, de los tendones glúteos en la parte lateral de la cadera, del psoas, de una hernia inguinal o, menos frecuente, de una necrosis de la cabeza femoral. Parte de la valoración es descartarlas.

El tiempo cuenta. Mientras el cartílago está sano, corregir la mecánica de la cadera puede evitar o retrasar muchos años una prótesis. Cuando ya hay artrosis, esa oportunidad se pierde.

Cómo se estudia

  1. Historia clínica y exploración física con maniobras específicas de cadera.
  2. Radiografía de pelvis de frente y proyecciones laterales bien tomadas; con ellas se miden la cobertura del acetábulo y la forma del fémur.
  3. Resonancia magnética, para ver el labrum y, sobre todo, el estado del cartílago.
  4. En casos seleccionados, tomografía para medir la orientación del fémur y del acetábulo.

Qué tratamientos hay

  • Tratamiento conservador: fisioterapia dirigida, ajuste de actividad y manejo del dolor. Es el primer paso en muchos casos.
  • Artroscopia de cadera: corrige el pinzamiento y repara el labrum por incisiones pequeñas.
  • Osteotomía periacetabular: reorienta el acetábulo en la displasia para salvar la cadera sin prótesis.
  • Prótesis: cuando la artrosis ya está establecida y el dolor limita la vida diaria.

Si vives fuera de Chihuahua, puedes empezar mandando tus radiografías por WhatsApp. Así funciona para pacientes de otras ciudades.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si el dolor viene de la cadera y no de la espalda?

El dolor que nace dentro de la cadera suele sentirse en la ingle o en la parte de adelante del muslo, a veces en forma de «C» abrazando la cadera. El que viene de la columna lumbar suele ir por la nalga y bajar por detrás del muslo, muchas veces con hormigueo.

No siempre es tan claro, y a veces conviven los dos. La exploración física dirigida es lo que separa uno de otro, y por eso no se debe decidir nada solo con una resonancia.

Tengo una resonancia que dice «lesión del labrum». ¿Me tengo que operar?

No necesariamente. Muchas personas sin dolor tienen cambios en el labrum en la resonancia. Lo que importa es si esa lesión explica tus síntomas y, sobre todo, por qué se lesionó: casi siempre hay una forma de la cadera —pinzamiento o displasia— que la está sobrecargando.

Reparar el labrum sin corregir la causa suele dar un resultado pobre. Por eso la pregunta correcta no es solo qué está roto, sino por qué se rompió.

¿Sirve la fisioterapia?

Sí, en muchos casos es el primer paso: fortalecer la musculatura de la cadera y el tronco, y ajustar la actividad, puede controlar los síntomas. Si después de un tratamiento bien hecho el dolor persiste y hay una causa mecánica clara, entonces se habla de cirugía.

Lo que no conviene es pasar años de tratamiento en tratamiento sin una radiografía adecuada, porque mientras tanto el cartílago se puede estar dañando.

¿A qué edad es demasiado tarde para salvar la cadera?

No hay una edad fija; lo que decide es el estado del cartílago. Con cartílago conservado, la artroscopia o la osteotomía periacetabular pueden preservar la articulación. Cuando la artrosis ya está establecida, la opción que realmente quita el dolor suele ser la prótesis.

Por eso insistimos en valorar pronto un dolor de ingle que no se quita: la ventana para preservar se cierra con el tiempo.

Otros procedimientos

En resumen

Síntoma típicoDolor en la ingle al caminar, sentarse mucho tiempo o girar
Causas frecuentesPinzamiento femoroacetabular, displasia, lesión del labrum
Primer estudioRadiografía de pelvis bien hecha
ClaveActuar mientras el cartílago está sano

Consultorio

  • Paseo Simón Bolívar 1000, int. 307-309, Col. Centro
  • Lunes a jueves 15:00–20:00
  • Viernes 10:00–13:00
  • WhatsApp lun–sáb 8:00–20:00

Ver ubicación en Google Maps

¿Tienes dudas sobre tu caso?

Cada cadera es distinta. La indicación se define con tu historia, la exploración física y tus radiografías; no con un diagnóstico a distancia.

Escribir por WhatsApp